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sábado, 30 de marzo de 2013

River no pudo, Vélez no quiso

Ramón Díaz continúa armando el rompecabezas, al cual siempre le faltan varias fichas para completar. Las jornadas se siguen sucediendo y tras lograr 13 puntos en siete fechas del Torneo Final, la deuda principal pasa por el juego, más aun si se recuerda el optimismo con el que el riojano arribó a Núñez. A esta altura, el equipo, en líneas generales, atrae más desde los resultados -hoy, antes de que jueguen Quilmes y Godoy Cruz marcha tercero, a tres puntos de Lanús- que desde el juego. Con tres o cuatro en el fondo, con o sin enlace, el resultado es el mismo: apatía.

No es que en el elenco Millonario estén conformes con el nivel desplegado... simplemente no puede (gestar un fútbol fluido o continuo que le permita dominar al rival de turno). Hablando de dominio y de rivales, tanto Newell's (venció al elenco dirigido por Ramón por 1 a 0) como Vélez disputan la Copa Libertadores. A ninguno de ellos, River les hizo sufrir el desgaste teórico por jugar entresemana, o el hecho de tener que rotar jugadores por esa misma cuestión.

Los dirigidos por Ricardo Gareca dominaron en lo que respecta a tenencia de balón pero fueron incapaces de llevar peligro al arco de Barovero. Precisamente a Vélez, el empate lo deja levemente despreocupado porque cuenta con poco tiempo para análisis exhaustivos: el martes visita a Deportes Iquique en Chile, con el objetivo de prácticamente sellar la clasificación a octavos de final. Y la mira seguramente se dirija aun más al torneo continental teniendo en cuenta la magra cosecha en el ámbito local: consiguió apenas ocho puntos.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Falcioni...¿el nuevo Bianchi?

El título es exagerado. Pero lo es adrede, sin hacer futurología ni pretender ensalzar al actual entrenador boquense, sino proponiendo un juego que intenta reflejar los -para mí- grandes parecidos entre un entrenador y otro. El dato saliente es que ambos dirigieron equipos no tan acostumbrados a ganar campeonatos y lograron vencer el anonimato con sendos triunfos. Suena más sencillo sacar campeón a Vélez en este milenio que en el anterior, y Bianchi tiene mucho que ver en el éxito deportivo cuasi cotidiano de la institución de Liniers, ya que impuso una metodología de trabajo que rinde sus frutos hasta el día de hoy.
Falcioni se encuentra en el momento más importante de su carrera, luego de 13 años de campañas irrelevantes en Vélez -no pudo repetir lo hecho por Bianchi-, Olimpo de Bahía Blanca, Colón de Santa Fe, Independiente y Gimnasia, hasta llegar al Torneo Apertura 2009, certamen que gana dirigiendo técnicamente a Banfield, hasta ahora el primero, tanto de Falcioni como de la institución del sur del Gran Buenos Aires. Habiendo ganado los tres partidos disputados en el verano frente a River, San Lorenzo e Independiente -falta la revancha ante River en Mendoza-, justificó las victorias señalando que Boca no jugó "lindo", pero sí jugó "bien" (eterna discusión si las hay). Pregonando un juego ordenado, con sentido colectivo y un fuerte apego al cero en el arco propio, ambos entrenadores manejan premisas altamente parecidas. Uno ya conoce lo que es ser aclamado y venerado a raíz de los éxitos nacionales e internacionales. El otro busca no sólo parecerse en el armado del equipo, sino también en el levantamiento de trofeos. ¿Lo logrará?.


lunes, 13 de diciembre de 2010

La paridad del fútbol argentino: ocho campeones diferentes en igual cantidad de torneos

Cada final de torneo entrega a un campeón y un balance que evalúan los críticos especializados para establecer dónde estamos parados. Estudiantes, ya se dijo en infinidad de oportunidades, representa junto a Vélez en su máxima expresión lo que es una entidad modelo desde el armado de un equipo de fútbol hasta la eficiencia institucional garantizada por una dirigencia honesta e inteligente al mismo tiempo. Así y todo, salir campeón en la Argentina es tan difícil, incluso para estos dos clubes, que en los últimos ocho torneos festejaron San Lorenzo, Lanús, River, Boca, Vélez, Banfield, Argentinos Juniors y finalmente Estudiantes.
La discusión de café sobre el nivel del fútbol argentino en general, respecto de otras épocas y otras ligas me la reservo porque considero que para calificar corresponde basarse en parámetros reales con datos genuinos de la calidad del fútbol principalmente español e italiano, sacando de la tertulia al Barcelona por parecerse demasiado a la perfección. Además, es esperable que no encontremos en todo el mundo un fútbol que empalague a la vista como el equipo catalán. La aseveración "pregúntenle a sus abuelos cómo jugaba Alfredo Di Stéfano" no la van a leer en este blog.
Estudiantes de La Plata obtuvo, ayer nomás, su séptima estrella en el fútbol argentino dejando una imagen de equipo duro y batallador, fiel a lo que marca la historia del club. Hay que reconocerle al conjunto dirigido por Alejandro Sabella su temple para no caerse ante la gran cantidad de lesionados que sufrió, con especial énfasis en sus delanteros. El karma de la mala racha en ese sentido obligó e implicó la realización constante de cambios y el saludable encuentro con el gol de jugadores poco acostumbrados a convertir, como Gabriel Mercado, Marcos Rojo o Matías Sánchez frente a River, sumando a la lista al uruguayo Hernán Rodrigo López, quien jugó apenas 120 minutos en el campeonato-sí, adivinaron, por reiteradas lesiones- anotando los dos goles con los que su equipo le ganó a Arsenal (2-0) y desactivando toda chance de partido desempate.
Hablando de equipos bien formados, Vélez seguramente llenó más la vista, honró algo más a la palabra "juego" y sus hinchas, emparentados con Luis Miguel, debieran estar enamorados de los intérpretes que entraron a la cancha y vencieron con justicia a Racing. En especial de Juan Manuel "burrito" Martínez, autor del primer gol -golazo- y el mejor jugador del Torneo Apertura por escándalo. Haber alcanzado 43 puntos y finalizado el campeonato como subcampeón no es para nada un fracaso, y asi parecen haberlo entendido al despedir tanto a los jugadores como al entrenador, Ricardo Gareca, con aplausos. La ola "bilardista" no pasó por Avellaneda. Como dijo el director técnico velezano, "campeón hay uno sólo..., frase que podría completarse: ...ganadores son los dos".